CASAPUEBLO EN ARMONIOSA POLICROMÍA

El azul del mar en Punta Ballena, el cielo despejado que se funde en él y las arenas blanquísimas dan un marco perfecto a la obra de Carlos Páez Vilaró: CASAPUEBLO, el museo-taller que se abre a diario para recibir a miles de visitantes.

WhatsApp Image 2018-02-20 at 18.43.12

En una sala de recepción, un video informa sobre la vida del artista. Viajero crónico, gustador de la vida, percusionista en el candombe, marido, amante, padre obstinado, amigo de sus amigos, compañero de trabajo de pescadores y albañiles que le ayudaron a construir su Casapueblo sin planos ni esquemas previos, sólo se propuso moldear una gran escultura y habitarla. Se inspiró en el hornero, en las formas redondeadas de su nido y en el hombre de campo en cuanto al uso y elaboración del adobe.

WhatsApp Image 2018-02-20 at 18.45.05

Entrar a la casa, donde vivió hasta los 90 años, es una experiencia casi mística. La blancura de la pared exterior (dicen que se inspiró en Santorini, Grecia) se continúa con la del interior, todo es blanco y sus paredes están cubiertas por sus propias obras donde los colores brillantes alternan con los más tenues. Todo está iluminado por la luz del sol que entra a raudales a través de las ventanas y puertas que dan al Oeste, se adivina la intención laboriosa de Páez Vilaró en la valoración de la luz natural en la mayoría de los ambientes.

El visitante se traslada de un lugar a otro a través de pasillos o escaleras, lo acompaña la música, lo pasos son imperceptibles. La luz artificial, en su justa medida. Las habitaciones se unen entre sí a manera de laberintos o plazas y calles internas que rinden homenaje a Borges, a Vinicus de Moraes, a Rafael Squirru o Piazzolla.

Fotos y objetos preciados junto a los elementos de trabajo se distribuyen con discreción y armonía en toda la casa-taller, a cada paso se adivina la mano del artista que invita a demorarse observando cada cuadro, cada obra, disfrutando cada momento como lo hizo él, creador de todo lo que en Casapueblo se encuentra.

WhatsApp Image 2018-02-20 at 18.45.39

Una amplia galería lleva a observar esculturas que evocan seres mitológicos junto a las más extrañas formas redondeadas que tiene la edificación. Uno puede, cómodamente sentado, ver la bahía Punta Ballena, como continuidad de la obra del arquitecto-artista y recordar su Oda al sol.  Si el visitante espera el atardecer, notará que una voz familiar, la voz de Páez Vilaró, irrumpe (como en todo lo que en lugar se encuentra), casi como en un rezo, diciendo:

Hola Sol!!! Otra vez sin anunciarte llegas a visitarnos/Otra vez en tu larga caminata desde el comienzo de la vida/Hola Sol…

El Sol y la Mujer generadores de vida, el suyo es un homenaje de quien valoró cada minuto de la existencia con sabiduría, tenacidad y cálida mirada de hombre y artista dejándolo plasmado a través de la forma y el color.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s